Más de 4.000 estudiantes compiten cada año por una de las 50 plazas de Becas Europa, el programa impulsado por la Universidad Francisco de Vitoria y Banco Santander que busca identificar a los futuros líderes universitarios del país.
Contingut
Un nuevo paradigma en la excelencia académica
Durante años, la excelencia académica en España tuvo una definición relativamente clara: el mejor alumno era, sencillamente, el que obtenía mejores calificaciones. Hoy esa idea empieza a quedarse corta.
La irrupción de la IA y la automatización de parte del conocimiento técnico está obligando a universidades y empresas a revisar qué entienden por talento mientras crece la demanda de perfiles capaces de comunicar ideas complejas o trabajar en entornos de alta exigencia colaborativa.
No es casualidad que el Foro Económico Mundial sitúe entre las competencias más importantes para 2030 habilidades como el pensamiento analítico, la resiliencia, la creatividad o la influencia social. También universidades como Harvard o Stanford, así como organismos internacionales como la OCDE, llevan años advirtiendo de que las calificaciones académicas resultan insuficientes para anticipar el potencial profesional de un estudiante.
En España, uno de los programas que mejor refleja este cambio de paradigma es Becas Europa, una iniciativa impulsada por la Universidad Francisco de Vitoria y Banco Santander, que cada año recorre miles de colegios españoles filtrando entre más de 4.000 estudiantes hasta quedarse con un grupo reducido que recorrerá algunas de las universidades más prestigiosas del continente.
El proceso dura meses y está diseñado para medir mucho más que el rendimiento académico: entrevistas personales, pruebas psicotécnicas, ejercicios de reflexión, dinámicas grupales y presentaciones públicas.
Pero lo relevante no es solo la intensidad del proceso, sino el cambio de criterio que introduce: ya no se trata únicamente de identificar a los mejores alumnos, sino de decidir quién responde mejor a una idea más amplia de excelencia, en la que entran en juego la capacidad real de liderazgo, el pensamiento crítico o la proyección social.
Entre los seleccionados de esta edición se encuentra María, alumna de Highlands School Barcelona, que ha superado una de las convocatorias más exigentes del talento preuniversitario en España.
El programa culmina con un recorrido académico por algunas de las universidades más prestigiosas de Europa, incluyendo instituciones de ciudades como Cambridge, Londres, París o Heidelberg, donde los estudiantes conviven con otros perfiles de alto potencial y participan en encuentros formativos sobre liderazgo, humanismo y pensamiento universitario.
Más allá del prestigio de la beca, el interés creciente que despierta el programa refleja un debate cada vez más presente en el ámbito educativo: qué significa realmente “ser excelente” en una generación que tendrá que competir en un contexto marcado por la automatización, la hipercompetencia y la transformación constante del mercado laboral.
Entrevista a María, alumna de Highlands School Barcelona
El proceso de selección
María, has sido seleccionada entre más de 4.000 estudiantes de toda España. ¿Qué sentiste cuando supiste que estabas entre las 50 finalistas?
Pues la verdad que muchísima alegría y muchísima sorpresa, porque sí que es verdad que a mí aquí van pasando las fases, pues como que más o menos te vas haciendo a la idea de que puede ser que llegues, pero cuando llegó la última pues no me lo creía y mis amigas que sí, que sí.
El proceso de Becas Europa es largo y exigente, con varias fases eliminatorias (psicotécnicos, vídeo, entrevistas…). ¿Cuál dirías que fue el mayor reto para ti?
Pues para mí el mayor reto fue en la fase 5 que tuvimos que preparar un proyecto en grupo proponiendo o un cambio en el sistema educativo o una mejora, una iniciativa que mejorara algo la educación. Y la verdad que fue todo un reto porque teníamos que juntarnos gente de Sevilla, de Madrid, de Valencia que no conocíamos de nada y poner todas las ideas en común para sacar adelante el proyecto fue todo un reto, pero salió muy bien.
¿Cómo te preparaste a nivel académico y personal para afrontar un proceso tan completo y competitivo?
Sí que es verdad que para cada una de las fases nos pedían hacer ciertas cosas y entonces eso me lo fui preparando, pero creo que la clave realmente está en todo el trabajo que hay detrás, en el día a día, en saber organizarme, en compaginar esto con bachillerato y creo que ahí es donde realmente está el esfuerzo y los resultados.
Durante las distintas pruebas, no solo se evalúan conocimientos, sino también la capacidad de reflexión, comunicación y compromiso. ¿En qué momento sentiste que realmente podías destacar?
Yo creo que la fase en la que sentí que más podía destacar y también la que más me gustó hacer fue la tercera o la cuarta en la que teníamos que preparar un vídeo de un minuto con el título ¿Quién soy yo? Y entonces me pareció una manera como muy sencilla y muy bonita de poder mostrar realmente quién soy yo, cómo soy y por qué podía ser una buena candidata para lo que buscaba el programa. Una de las cosas que más habla de quién soy yo es lo mucho que me gusta estar con los demás y participar en actividades o en voluntariados para poder ayudar en lo que se me necesite y poder aportar mi granito de arena.
El papel de Highlands School
¿De qué manera el modelo educativo de Highlands te ha ayudado a conseguir este logro?
El acompañamiento personal que nos han dado siempre desde el colegio me ha ayudado muchísimo a conocerme mejor, me ha dado muchísima seguridad al saber que no estoy sola afrontando retos como este. El nivel académico que tenemos en Highlands, al ser bastante alto, ha sido la base perfecta para poder entrar al programa. Y luego para a lo largo de las fases, cuando teníamos que trabajar textos, cuando teníamos que expresar nuestras ideas o hacer la defensa del proyecto, realmente me han ayudado mucho. As well as the excellent English level that the school gives us. Otro punto clave sin duda es la formación en valores que tenemos en el cole. Y es que los profes nos transmiten una forma de ver el mundo en la que nos invitan a no conformarnos, a siempre dar lo mejor de nosotros mismos, a darnos a los demás. Y siempre me acuerdo de una frase que me dijo una profesora que ya no está en el cole y que decía: “María, busca siempre conocer la verdad, gozar de la belleza y hacer el bien.” Y yo creo que esto es algo que han valorado muy positivamente en becas.
Liderazgo y consejo final
Becas Europa busca formar futuros líderes con impacto en la sociedad. ¿Qué tipo de liderazgo te gustaría desarrollar en el futuro?
Yo creo que un buen líder es una persona que es cercana, que sirve a los demás y que se entrega y ese es el tipo de liderazgo que yo quiero ejercer y precisamente creo que es a través de eso, a través de lo pequeño que puedo aportar mucho a la sociedad.
¿Qué consejo darías a otros alumnos de Highlands que sueñan con alcanzar metas tan exigentes como esta?
El mayor consejo que les daría es que se esfuercen en el día a día porque sin trabajo diario y constante, luego no va a haber buenos resultados. ¡Y que sean muy auténticos!
